Mucho antes de que el progreso llegase a nuestras vidas, las ventanas aislantes en Madrid tuvieron unos precursores que lo hicieron posible. Lejos de referirnos a soluciones mágicas o artefactos sumamente complejos, las lanas minerales, las plumas de pato o las fibras de madera, protegían la vivienda de las inclemencias meteorológicas, pero también de la contaminación acústica y de la pérdida calorífica.

Por eso, si te ha sorprendido saber que las ventanas aislantes en Madrid no siempre han sido tal y como las concebimos actualmente, atento a las peculiaridades de los anteriormente mencionados aislantes primigenios.

Las lanas pueden ser de origen animal o vegetal. Las de primer tipo suponen una protección térmica excelente, a la par que actúan como perfectos absorbedores de humedad. En el caso del segundo tipo, dependerá un tanto del mineral al que hagamos referencia, pues si es vidrio destacará por su flexibilidad y si es roca lo hará por una mayor resistencia y estabilidad.

Las plumas de pato son idóneas como almacenadoras de aire, lo cual ya de por sí les confiere una gran capacidad aislante, pero también como absorbedoras de humedad. Su excelencia radica en que son capaces de embeberla cuando se da en niveles altos para posteriormente restituirla de manera progresiva.

Por último, aunque no por ello menos importante, debemos mencionar las fibras de madera, destacando el corcho. Principal derivado del alcornoque, el corcho aisla térmica y acústicamente. Sin embargo sus cualidades no terminan ahí, sino que es difícilmente comprimible, no se pudre con facilidad, es liviano y con un alto poder ignífugo.

Como ves el progreso siempre se abre camino, pero el pasado nunca es tan oscuro como lo pintan. De hecho, todos los materiales mencionados se han incorporado a las construcciones actuales para hacernos la vida mucho más fácil. Y eso, en JRG Aluminio- PVC, es nuestra mayor prioridad.